viernes, 30 de marzo de 2012

Extraña confusión

Sophie no sabía cómo organizar sus ideas tan mezcladas y a la vez tan confusas. Se sentía tan frustrada... Frustrada por el hecho de no saber quién era realmente: de sus claros deseos, de sus objetivos... Tenía la sensación de ser una persona que no valiera para nada y sentía como una de las imperfecciones que había creado el mundo era ella, una persona sin lugar en la tierra. Qué extraño, pensó. Todas las personas tanto si son pequeños o mayores tanto si tardan más o menos tiempo que otra gente, finalmente encuentran su destino, su camino en la vida. Pero yo, no lo he encontrado porque a lo mejor estoy tan ofuscada buscándolo que cabe la posibilidad de que lo tenga en mis narices y el miedo me impida verlo claramente. Es una sensación tan extraña... La verdad es que a ella no le gustaba sentirse fuera de lugar, nunca le había gustado, pero en estos instantes, lo odiaba. Es aquí cuando se dio cuenta de que no todos los días sale siempre el sol.

miércoles, 28 de marzo de 2012

No todos los días sale el sol



No todos los días sale el sol siempre que uno quiere. No es tan sencillo como parece serlo; es más complicado de lo que parece. Como con los libros, siempre que empiezas uno, se cual sea, lo empiezas con entusiasmo y alegría, pensando en lo que puede depararte esas miles de letras. Letras que para ti pueden tener un sentido especial y único, puede que en ellas encuentres solución a incógnitas que te rondan por la cabeza. Pero también puede ser que ese mismo libro acabe siendo el final más triste que te hayas podido imaginar, inclusive puede que finalmente lo odies por su final, por no ser como tú querías, y así es la vida, a veces hay cosas con las que nos entusiasmamos y pensamos en lo que nos puede llegar a llenar, pero no todos los días sale el sol.