Cada
huella que dejamos en el mundo tiene un significado diferente. Una huella
profunda puede significar que las cosas no han sido fáciles y que hemos tenido
que aprender a ser fuertes. Otras huellas que no han sido marcadas pueden
significar las prisas del día a día sin pensar qué es la vida y si la estamos
disfrutando. Otras huellas pequeñas y débiles contienen el significado de
inmadurez y crecimiento a la vez. Finalmente todos dejamos en este mundo, tanto
grande como pequeño, huellas. Un mundo en que en algún momento de su desarrollo
olvidará y no habrá nada que te ligue a esa pequeña esfera, porque incluso tus
cenizas habrán desaparecido por donde haya querido la madre naturaleza.
domingo, 23 de diciembre de 2012
No sabría explicar cómo empezó todo. Fue todo demasiado rápido. Fue bonito. Lo es. La distancia terrenal es mucha, pero para nuestros corazones nunca. Luchar. Luchar cada día para que todo esté equilibrado; como debe ser. Ver a esa persona. Sonreír mutuamente el uno al otro. Entonces os dais cuenta que por más tormentas que vengan, siempre, siempre, utilizaréis la balanza. Amor o amistad, todo depende de como lo queráis ver...Miriam.
domingo, 2 de diciembre de 2012
Hubo
una vez dos hojas que colgaban de un mismo árbol pero de distinta rama. Cada estación
del año, ellas se quedaban colgadas de esas pequeñas ramas que, éstas a la vez
estaban tan juntas, que casi se tocaban. Cada año compartían más experiencias,
más situaciones… no todas fueron buenas… el otoño y el invierno fueron, en
ocasiones, ¡un tanto terribles! Casi hacen que realmente enseñaran su
fragilidad al caerse de la rama. Pero después de esa época llegaba la cálida y
bienvenida primavera, ¡por no hablar del verano! Hasta que finalmente llegó uno
de los más crudos inviernos que podían imaginar…y finalmente cayeron de su
árbol.
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