viernes, 17 de mayo de 2013

Lágrimas

Sabéis por qué las lágrimas son saladas? Mentira. Exactamente no son saladas saladas, si nos percatamos, también tienen un poco de amargo. Extraemos de nuestra alma cosas amargas. Pero... a que cuándo lloráis de felicidad, esas lágrimas se convierten en algo un poco más dulce?  Es como un pastel. Si no le damos el toque dulce con el azúcar, no nos gusta tanto. Pero claro, todo depende del momento, si quieres endulzarte o no. 
Yo os propongo: endulzaros, siempre. Cuántas veces nos hemos amargado por momentos que no valían la pena amargarse, o nos hemos amargado antes de tiempo? Y ahora contad las veces que habéis intentado endulzaros. Qué? Gana la amargura verdad? Puede que la gente de nuestro alrededor nos aporte pequeños gramos de azúcar, pero... si nosotros no somos los primeros en añadírnosla, nadie lo hará por nosotros, creerme; sé lo que digo. Así que mi última aportación en esta entrada es esta: vivid cada momento como si fueran montones y montones de azúcar.


        SE VISTIÓ, SE PEINÓ Y SALIÓ A COMERSE EL MUNDO.




miércoles, 1 de mayo de 2013


Pero aunque las fuerzas me estén fallando en este momento, seguiré. Si me quedo aquí no pierdo nada. Si avanzo puede que gane algo. Pero esta batalla se ve tan eterna...A veces pienso que no podré seguir más. Mis fuerzas a veces me dan malas pasadas. Él. Él es mi causa. Realmente no le conozco suficiente y a veces creo que aún seguimos siendo simples desconocidos, pero es él. Fue muy rápido pero eso no significa que pueda terminarse rápido. Quiero que el tiempo siga y sigan habiendo esos mismos besos, esos mismos abrazos, esa misma felicidad que me produce cuando nos quedamos mirando y nos hacemos recíprocamente guiños... Es por eso por lo que lucho. Para que esa pequeña eternidad que dura apenas unas horas, pueda quedarse a mi lado para siempre.