sábado, 29 de junio de 2013

"Nos hemos despeñado. Igual que unos alpinistas a los que acabaran de quitar la pared montañosa, el punto de apoyo al que se aferraban para no perder pie. Aunque te hayas hecho a la idea de que va a suceder lo peor, la caída siempre es un brutal golpetazo.
«se acabó ».
Con las uñas clavadas en el hielo, puedes sufrir y pensar, incluso desear morir de frío. Pero sigues vivo, pues la esperanza aún se subleva. Cuando la montaña se esfuma y se acabó, te caes de espaldas sin poder agarrarte a nada, es el momento de las cosas que se apagan. Inmediatamente te pierdes. Surge la noche en pleno día, en plena cara, y ya nunca nada será como antes.
Me pesa todo el cuerpo, creo que es porque un corazón roto se diluye por todas partes a través de las venas, se extiende y se infla. Y te vuelca como si acabaras de darte un buen porrazo al caerte de la bicicleta desnudo. "
 La alargada sombra del amor, Mathias Malzieu

miércoles, 19 de junio de 2013


Nerviosa. Demasiado nerviosa me encontraba. ¡Me iba a dar un ataque de nervios! Buf buf. Respira Adara. Respira hondo. Subía las escaleras paso a paso, escalón a escalón. Finalmente llegué. Antes de que pudiera picar a la puerta, sigilosamente vi cómo el pomo de la puerta iba girándose. Se abrió. Entré con una mezcla de nerviosismo, timidez, curiosidad y alegría. (Vaya mezcla de sensaciones, pensaréis). Hasta que allí le vi. Plantado en el recibidor, mirándome fijamente. 


-Hola forastero- Dije con cierta picardía.

Y su respuesta reflejada en el rostro me adelantó que aquel día, sería un gran día.