sábado, 20 de julio de 2013

Hace tiempo una muy amiga mía me dijo algo así: " escribimos bien cuando nos sentimos tristes". Ciertamente, me quedé pensando el sentido de la frase durante unos instantes. Los mismos instantes en que afirmaba la razón de esta frase. Es más, estoy escribiendo, porque estoy triste. Algunas publicaciones son ciertamente positivas y optimistas, sin embargo, es lo que me tocaba ser en ese momento. No porque lo estuviera realmente. Y aquí va un escrito de hace tiempo: "Sabes? Confío en que las cosas salgan bien. Confío en el tiempo y en lo que te he demostrado a mi parecer. Creo que hay una puerta; no muy abierta, pero lo está. Solamente creo que con el abrazo te lo dije todo." Confiaba, pero no significa que realmente creyera con toda la plena seguridad de que eso pasaría. Puede que al no creerlo con toda la totalidad posible pasen ciertas cosas.

"Estoy triste, simplemente porque hoy me duele un poco más el corazón".

martes, 9 de julio de 2013

Recuerdo que te dije '-Hasta luego'. También recuerdo que realmente quise decirte adiós, pero en ese momento estaba tan dolida que no quise herirme más conmigo misma.

sábado, 29 de junio de 2013

"Nos hemos despeñado. Igual que unos alpinistas a los que acabaran de quitar la pared montañosa, el punto de apoyo al que se aferraban para no perder pie. Aunque te hayas hecho a la idea de que va a suceder lo peor, la caída siempre es un brutal golpetazo.
«se acabó ».
Con las uñas clavadas en el hielo, puedes sufrir y pensar, incluso desear morir de frío. Pero sigues vivo, pues la esperanza aún se subleva. Cuando la montaña se esfuma y se acabó, te caes de espaldas sin poder agarrarte a nada, es el momento de las cosas que se apagan. Inmediatamente te pierdes. Surge la noche en pleno día, en plena cara, y ya nunca nada será como antes.
Me pesa todo el cuerpo, creo que es porque un corazón roto se diluye por todas partes a través de las venas, se extiende y se infla. Y te vuelca como si acabaras de darte un buen porrazo al caerte de la bicicleta desnudo. "
 La alargada sombra del amor, Mathias Malzieu

miércoles, 19 de junio de 2013


Nerviosa. Demasiado nerviosa me encontraba. ¡Me iba a dar un ataque de nervios! Buf buf. Respira Adara. Respira hondo. Subía las escaleras paso a paso, escalón a escalón. Finalmente llegué. Antes de que pudiera picar a la puerta, sigilosamente vi cómo el pomo de la puerta iba girándose. Se abrió. Entré con una mezcla de nerviosismo, timidez, curiosidad y alegría. (Vaya mezcla de sensaciones, pensaréis). Hasta que allí le vi. Plantado en el recibidor, mirándome fijamente. 


-Hola forastero- Dije con cierta picardía.

Y su respuesta reflejada en el rostro me adelantó que aquel día, sería un gran día.


viernes, 17 de mayo de 2013

Lágrimas

Sabéis por qué las lágrimas son saladas? Mentira. Exactamente no son saladas saladas, si nos percatamos, también tienen un poco de amargo. Extraemos de nuestra alma cosas amargas. Pero... a que cuándo lloráis de felicidad, esas lágrimas se convierten en algo un poco más dulce?  Es como un pastel. Si no le damos el toque dulce con el azúcar, no nos gusta tanto. Pero claro, todo depende del momento, si quieres endulzarte o no. 
Yo os propongo: endulzaros, siempre. Cuántas veces nos hemos amargado por momentos que no valían la pena amargarse, o nos hemos amargado antes de tiempo? Y ahora contad las veces que habéis intentado endulzaros. Qué? Gana la amargura verdad? Puede que la gente de nuestro alrededor nos aporte pequeños gramos de azúcar, pero... si nosotros no somos los primeros en añadírnosla, nadie lo hará por nosotros, creerme; sé lo que digo. Así que mi última aportación en esta entrada es esta: vivid cada momento como si fueran montones y montones de azúcar.


        SE VISTIÓ, SE PEINÓ Y SALIÓ A COMERSE EL MUNDO.




miércoles, 1 de mayo de 2013


Pero aunque las fuerzas me estén fallando en este momento, seguiré. Si me quedo aquí no pierdo nada. Si avanzo puede que gane algo. Pero esta batalla se ve tan eterna...A veces pienso que no podré seguir más. Mis fuerzas a veces me dan malas pasadas. Él. Él es mi causa. Realmente no le conozco suficiente y a veces creo que aún seguimos siendo simples desconocidos, pero es él. Fue muy rápido pero eso no significa que pueda terminarse rápido. Quiero que el tiempo siga y sigan habiendo esos mismos besos, esos mismos abrazos, esa misma felicidad que me produce cuando nos quedamos mirando y nos hacemos recíprocamente guiños... Es por eso por lo que lucho. Para que esa pequeña eternidad que dura apenas unas horas, pueda quedarse a mi lado para siempre.

miércoles, 20 de marzo de 2013

Cometemos errores. Cada día, cada minuto. A veces no decimos las cosas en el momento adecuado. A veces queremos decir cosas en el momento menos adecuado. Nos enamoramos y a la vez nos desenamoramos. A veces un si puede hacerte la persona más triste del mundo. Puede que un no te haga feliz  el resto de tu vida. Probablemente acabes haciendo daño a alguien querido o a ti mismo. También es muy probable que te acaben dañando tanto que creas morirte. Seguramente te guste la lluvia. Seguramente empaparte te ponga de los nervios. Cuántas veces habrás dicho cosas porque las sentiste.Cuántas veces habrás dicho cosas sin sentirlas. Pero te diré una cosa querido lector. Somos humanos. Increíblemente humanos. No se nos puede comprender. Y a veces tampoco queremos ser comprendidos. Esa es nuestra belleza y nuestro mayor defecto a la vez.

martes, 19 de febrero de 2013

Él le diría algún día que la estuvo buscando para que le perdonase. Ella le olvidaría.

lunes, 11 de febrero de 2013

Para mi amigo David

Era pequeña y grande a la vez. Me equivoco. Fue pequeña pero se fue haciendo grande. No fue fácil. Se necesita mucho tiempo o mucha dedicación para ello. No todo era como el sabor de la fresa. Hubo ratos de puro café. Nadie dijo que fuera fácil. Quien quiera que lea esto sólo te diré: la vida se compone de granos de sal. Tiene un sabor de diferente gusto dependiendo de cada sal pero ésta no la puedes transformar en nada, sólo puedes añadirle o más fresas o más cafés. Tú eliges.